Retales de arte

Mazas del Ayuntamiento

Orfebrería

Nombre de la pieza: Mazas del Ayuntamiento de Balaguer
Ubicación: Museo de la Noguera; núm. inv. MN- 2437, MN-2438
Datación: 1815
Autor: (Posiblemente) Talleres orfebres de F. Roca y Joan Angeli de Barcelona


Descripción

Las mazas del Ayuntamiento de Balaguer son de plata y están formadas por un mango de sección acanalada, liso y ornamentación, y un cabezal decorado.

En el cabezal destacan cuatro figuras femeninas al estilo de les cariátides clásicas, unidas para una banda floral. El cabezal está coronado con una cruz ornamentada.

Las dos piezas que conforman el mango están encajadas en el interior a través de un tubo de madera.

En el tambor inferior del cabezal hay cuatro sellos circulares que alternan el escudo de la ciudad con la inscripción “AÑY 1815”. En realidad, estos sellos son monedas de Carlos IV y Fernando VII —aún conservan su cuño en el reverso— que habrían sido reutilizadas para la decoración de les mazas.

Entre las figuras del cabezal, se aprecia el punzón “BAR”—con una cruz griega sobre las letras— que corresponde a Barcelona, la ciudad donde se realizó la obra.

En el encaje central del mango, se leen parte de dos punzones: “F. ROCA” y  “ANGELI”, que seguramente corresponden a los dos orfebres barcelonenses a los que fue encargada la obra: F. Roca y Joan Angeli. Los dos talleres están documentados desde el siglo XVIII.

Contexto histórico

La existencia de las mazas es conocida en toda Europa desde época medieval. Su función era permitir a los maceros abrir paso por la calle para la comitiva de la corporación municipal, así como protegerla de posibles agresiones.

El macero era un funcionario encargado de llevar la maza, generalmente de plata, de una institución en los ceremoniales solemnes, tanto religiosos como civiles.

La presencia del macero en determinadas solemnidades y comitivas municipales es una tradición antigua que simboliza el poder de la autoridad. Originariamente, antecedían los desfiles de los reyes, pero, posteriormente, su presencia se extendió a otras instituciones sea por delegación real, sea por representación propia, como en las paeries. Después, se extendió a otras corporaciones como figura representativa de su autoridad.

Con el tiempo, las mazas y los maceros han quedado como un elemento distintivo que representa la autoridad municipal y acompañan el consistorio en sus salidas oficiales con motivo de las grandes fiestas de la ciudad y de los acontecimientos importantes o en determinadas fiestas religiosas.

En Cataluña las encontramos vinculadas a las paeries: Montblanc, Cervera, Lleida...

Las mazas del Ayuntamiento de Balaguer datan de principios del siglo XIX.

En 1934 el Ayuntamiento decidió sacar las cruces ornamentales que culminan el cabezal cada una de las mazas, por motivos religiosos. Acabada la Guerra Civil, las cruces volvieron a ser colocadas en los cabezales y se dejaron tal como están hasta hoy.

Actualmente, las mazas acompañan la comitiva municipal a la misa del Santo Cristo el día 9 de noviembre. Durante el resto del año las mazas y los vestidos de los maceros se conservan en el Museo de la Noguera.

Generalmente, el uniforme de macero está compuesto por un tabardo, muy semejante a una dalmática, que acostumbra a estar bordada con las armas de la institución a la que pertenece, gorra de terciopelo con pluma y maza de plata.

El vestido de los maceros de Balaguer se ha cambiado dos veces. En 1908, el Ayuntamiento acordó cambiarlos cuando ya eran, según dice el acta del 30 de abril de 1908, ridículos, y se decidió sustituirlos por un traje de americana de paño azul marino con una franja dorada en los pantalones y en los puños de las mangas y una gorra con el escudo de la ciudad bordado. Además, en el uniforme se pusieron las iniciales del cargo que ostentaban.

Posteriormente, en 1944, se consideró anticuada esta vestimenta y se decidió hacer nuevos trajes de época con ornamentos bordados a mano, que son los que se conservan actualmente.

Otro elemento simbólico: las trampas

Las trampas eran dos timbales que, colocados encima de un caballo, hacía sonar un hombre vestido a estilo del siglo XV, generalmente en la procesión de Corpus.

En Balaguer, esta tradición se inició en 1846, cuando se inauguraron las trampas, que se convirtieron se en una de les tradiciones más seguidas por los balagarienses. Grandes y pequeños siguen con admiración el sonido de las trampas durante toda la procesión de Corpus.

Dos personas vestidas con un traje de color rojo hasta los pues y con una chaqueta blanca, aguantaban un gran bombo de metal y caminaban pausadamente. Detrás de ellos, otro personaje llevaba una maza en cada mano y la dejaba caer de vez en cuando sobre el bombo de metal, primero con una sola mano y después con las dos: lo hacía acompasadamente y sin parar mientras duraba la procesión.

Las trampas dejaron de salir a principios del siglo XX, a pesar de que se recuperaron para la procesión del Corpus del año 1930.

A partir de los años 40, las trampas también salían durante la Fiesta Major del Santo Cristo y eran llevadas encima de un caballo. El caballero, que iba acompañado de un paje que conducía el caballo, las hacía sonar de calle en calle parando en las plazas para anunciar la Fiesta Mayor.

Actualmente, la tradición de las trampas ha desaparecido.


Bibliografía:

• Pla i Muntanya, Balaguer, 16 juny 1930
• Pla i Muntanya, Balaguer, 16 juny 1934
• Acta del Ayuntamiento de Balaguer de 30 de abril de 1908. Fondo del Ayuntamiento de Balaguer. ACN
• Programa de la Fiesta Mayor del Sant Crist, Ayuntamiento de Balaguer, Balaguer, 1986
• Llibre Verd. Fondo del Ayuntamiento de Balaguer. ACN

Autoría de la ficha:
Joan Bové y Eva Solanes
Autores de las fotografías: Joan Bové, Vanessa Duch, Archivo Comarcal de la Noguera